La producción acuícola registró serios daños en cinco provincias de la región Puno

Lima, 19 Agosto 2026.- El fuerte oleaje anómalo golpeó el lago Titicaca desde la madrugada del martes 18 de agosto, afectando jaulas de truchas, embarcaciones y puertos, quedando la producción acuícola seriamente dañada en cinco provincias de la región Puno.

El fenómeno combinó vientos intensos, olas de hasta cinco metros de altura y lluvias; la afectación alcanzó cerca del 70% de las jaulas instaladas en el anillo circunlacustre del lago Titicaca. 

El director de la Producción del Gobierno Regional de Puno, Wilman Mendoza Quispe, afirmó: “las entidades no adoptaron medidas preventivas”, pese a que el sistema meteorológico alertó el evento con uno o dos días de anticipación.

Según Mendoza, un oleaje de esta magnitud no se había registrado en los últimos años. El Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Puno no tenía protocolos específicos para responder ante este tipo de emergencia lacustre.

Las autoridades estiman pérdidas aproximadas de 200 toneladas de trucha en El Faro de Pomata, provincia de Chucuito –Juli. El impacto económico será determinado cuando concluyan las evaluaciones municipales.

Los productores de Chucuito-Juli, Huancané, Puno, Moho y El Collao-Ilave resultaron afectados. También sufrieron daños pescadores, propietarios de embarcaciones y operadores de puertos.

Las municipalidades deben registrar sus evaluaciones en el Sistema de Información Nacional para la Respuesta y Rehabilitación, pues estos datos definirán las siguientes acciones y una eventual emergencia acuícola.

El funcionario explicó: “no tenemos presupuesto propio” para apoyar a los productores afectados, mientras el recorte de recursos limita una respuesta inmediata. Por tal razón pidió a las autoridades nacionales a intervenir ante las pérdidas de la producción de truchas. 

Los productores tampoco cuentan con seguros para sus criaderos, embarcaciones y peces; la ausencia de cobertura agrava las pérdidas y mantiene pendiente una demanda planteada durante varios años.

El oleaje afectó jaulas, mallas, embarcaciones y muelles en varias provincias. La magnitud supera los escenarios contemplados por los protocolos regionales para inundaciones, terremotos e incendios.

El COER Puno dispone de protocolos para otros desastres como inundación, incendios, heladas, pero no para oleajes intensos, por consiguiente, la falta de planificación específica limita la capacidad de respuesta ante emergencias lacustres.

Las evaluaciones municipales determinarán la cantidad de truchas perdidas y los daños en infraestructura. Con esa información se definirán medidas para reactivar a los productores acuícolas. (ANDINA).