Los hinchas brasileños no vacilan en decir que enfrentarán al mejor del mundo

Rio de Janeiro, 09 Julio 2021, (ANDINA).- Algunos brasileños no vacilan en decir que es el mejor del mundo y siguen, como si fueran argentinos, sus partidos en el Barcelona. Varios, incluso, quieren que venza a Brasil en la final de la Copa América 2021, desatando la incredulidad de Neymar. Lionel Messi conquista hasta territorio ‘enemigo’.

Roberto Roris atiende un restaurante en Botafogo, un barrio tradicional de Rio de Janeiro. El mesero de 49 años responde sin titubeos cuando se le pregunta por su preferencia futbolística: ¿Messi o Neymar?

“Messi. Él tiene una habilidad mayor, sus dribles, sus arrancadas con la pelota, tiene una visión de juego mejor que la de Neymar”, asegura.

Bajito y de pelo escaso, Roberto asegura que apoyará a la ‘Canarinha’ en la final entre Argentina y Brasil que se disputará el sábado en el mítico Maracaná. En tiempos normales, el respaldo de un brasileño a su selección es una obviedad, pero no son tiempos normales.

“Aún apoyo a Brasil por más de que Messi sea el mejor jugador, es mi país. Pero hay bastantes brasileños que lo están apoyando. A las personas les gusta su estilo de juego, les gusta él, es un jugador que da ejemplo de personalidad, de familia”, explica.

Lejos de ser mayoritario, y en medio de un torneo que despertó poco interés en Brasil, la Argentina de Messi tiene un apoyo más grande del esperado en el territorio de su máximo rival.

“Es sorprendente, pero la razón tiene que ver con el disgusto de muchos brasileños con la Confederación Brasileña de Fútbol y su empeño en traer la Copa América a Brasil en plena pandemia. En circunstancias normales sería difícil que apoyaran a un rival de Brasil”, sostiene el sociólogo Rodrigo Monteiro, de la Universidad Federal Fluminense.

“Apoyar a Messi es también una forma de venganza”, considera, en referencia a que Brasil, con el respaldo del gobierno de Jair Bolsonaro, uno de los líderes más cuestionados por su manejo de la emergencia sanitaria, recibió el torneo tras las salidas de las sedes originales, Argentina y Colombia.

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