Brasil derrotó a Argentina en la final de dobles masculino, en cuya disciplina la diferencia entre profesionales y amateurs no siempre es una ventaja decisiva.

Lima, 07 Agosto 2019, (El Informante Perú).- El mejor jugador de Tenis de mesa del continente, y top seis del circuito mundial, alcanzó su primera medalla de oro en Lima 2019. El brasileño Hugo Calderano, jugó la final de dobles masculino, junto a su compañero Hugo Tsuboi, demostrando un alto nivel. Sin embargo, sus rivales argentinos llevaron a la pareja brasileña a exigirse al máximo.

Las diferencias, a priori, eran notorias. Por un lado, Calderano, primer latinoamericano campeón en la liga profesional de Alemania, jugaba con su compañero de muchos años, ante la dupla albiceleste de Gastón Alto y Horacio Cifuentes, quienes practican este deporte de forma aficionada hace muchos años. Pero, en la mesa todo quedó de lado.

Los argentinos pusieron en aprietos a la dupla brasileña que ganó los dos primeros sets con facilidad. Asimismo, la dupla albiceleste dejó el alma en la cancha para igualar de forma asombrosa. Incluso, en el sexto set, hubo mucho suspenso en la definición, que dejó en evidencia el ingrediente emotivo del deporte que solo se puede ver en estos certámenes.

Con 22 años, Calderano alcanzó su segundo oro en los Juegos Panamericanos y aún tiene por delante la competencia individual y por equipos. A pesar de dedicarse a tiempo entero a esta disciplina, valora mucho participar en unos Juegos Panamericanos y volver a compartir el espíritu amateur en la Villa Panamericana.

“Soy un atleta que comenzó desde abajo. Salí muy joven de Río de Janeiro para vivir en Europa, pero me acuerdo mucho como me costó llegar a la élite. Es una experiencia excelente para el corazón volver a compartir con otros deportistas que entrenan tanto o más que yo en su sueño de destacar en estos tipos de certámenes. Como ha pasado con los chicos de Argentina. Es admirable”, manifestó Calderano.

Por su lado, el argentino Alto señaló que a pesar de que son deportistas a pulmón tienen el coraje para competir en desventaja. “Entrenamos entre seis a ocho horas diarias sin esperar una retribución a cambio. Igual, este esfuerzo vale cuando llegamos a una final como en Lima 2019, ante un fenómeno del Tenis de mesa como Calderano y lo disfruto. Son objetivos de vida, que nos llenan de valor para no abandonar el deporte”, indicó.

Esta es la verdadera esencia del deporte. No solo se trata de ganar o perder, sino de dejar hasta el último esfuerzo por llegar a lo más alto del podio.

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