El hospital Shriners para Niños de Galveston, Texas, líder en atención de quemaduras en Estados Unidos, donó 8,000 cm2 de piel humana para salvar la vida de un paciente pediátrico.

Lima, 09 Julio 2019, (ANDINA).- El hospital Shriners para Niños de Galveston, Texas, líder en atención de quemaduras en Estados Unidos, donó 8,000 cm2 de piel humana para salvar la vida de un paciente pediátrico de gran quemado, de nacionalidad venezolana que se encuentra internado desde el 3 de junio en el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de San Borja.

El jueves último en un vuelo aéreo y respetando las normas de bioseguridad (40 grados Celsius), llegó la piel humana al Perú, debidamente conservada, y fue llevada al Banco de Tejidos del INSN San Borja.

Al día siguiente, los médicos Cirujanos Plásticos del área de Quemados del Instituto realizaron una intervención quirúgica al menor colocando los injertos en sus miembros inferiores.

La jefa de la Subunidad de Atención Integral al Paciente Quemado, Pilar Huby Vidaurre, dijo que, tras la operación, el menor está respondiendo satisfactoriamente al procedimiento por lo que se encuentra estable y en espera de recibir los futuros injertos de su propia piel y así cubrir las zonas afectadas pendientes.

Se estima que la piel donada tiene un costo de 15 mil dólares, mientras que el tratamiento del paciente, solo en la etapa aguda bordeará los 300 mil soles, y viene siendo cubierto por el Seguro Integral de Salud (SIS).

Gracias a la mediación de Shriners Perú Club se logró una donación directa por parte del mencionado hospital norteamericano que pertenece a los Shriners Hospitals for Children, institución de gran prestigio a nivel internacional.

Es la primera vez que un hospital del extranjero dona piel humana de cadáver al Instituto, lo que permitirá continuar tratamiento del niño, de 12 años, que sufrió graves quemaduras en el 66% de su cuerpo, en la ciudad de Trujillo.

EL INSN San Borja injertó a menor piel de porcino para cubrir temporalmente las graves lesiones producto de las quemaduras. Sin embargo, era de gran utilidad contar con piel humana para lograr cubrir las lesiones del paciente hasta que pueda ser injertado con su propia piel y así evitar en lo posible las complicaciones que sobrevienen por carecer de cobertura cutánea.

Es preciso puntualizar que la piel humana (a diferencia de la piel de porcina que permanece adherida entre 7 a 10 días), se adhiere al cuerpo por más tiempo, por lo que se reduce el número de intervenciones quirúrgicas, pérdida de sangre, riesgo de contaminación o infección.

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