La estatal petrolera Petroperú, informó que retiró a sus trabajadores de la zona afectada por un atentado contra el Ramal Norte del Oleoducto Norperuano.

Lima, 25 Junio 2019, (ANDINA).- La estatal petrolera Petroperú, informó que retiró a sus trabajadores de la zona afectada por un atentado contra el Ramal Norte del Oleoducto Norperuano (ORN) ocurrido el 18 de junio pasado, para salvaguardar su seguridad e integridad.

Esa decisión se tomó luego que autoridades y pobladores de la comunidad de Jerusalén y Nuevo Progreso, en el distrito de Manseriche, retuvieran ilegalmente y agredieran físicamente a una comisión de representantes de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), la empresa y la Policía Nacional.

Detalló que parte de esa comisión, integrada además por el subprefecto de Manseriche, fue violentada por un grupo de aproximadamente 60 pobladores de Jerusalén, tal como consta en el acta de constatación policial, la cual adjuntamos.

“Este lamentable hecho se produjo durante una inspección que el grupo de trabajo realizaba a las barreras de contención instaladas en la quebrada Saramiriza, debido a que habrían sido removidas deliberadamente por personas no autorizadas, generando de esta manera que el crudo continúe expandiéndose y pueda impactar en el río Marañón.

Control y diálogo

Afirma que a pesar de los esfuerzos de Petroperú por controlar la situación a través del diálogo, la población continúa impidiendo que se puedan reiniciar las acciones de contención y recuperación del crudo, condicionándolas al cumplimiento de sus exigencias.

Entre ellas se encuentra, la contratación de una empresa local y el pago de jornales elevados; lo que contraviene la política de la empresa.

En este sentido, Petroperú continúa coordinando con el Ministerio del Interior y el Ministerio Público para obtener las garantías del caso, se restaure el orden y paz social y, con ello, salvaguardar al ambiente y a las comunidades aledañas.

Asimismo, la empresa invocó a los pobladores –en beneficio de su propia salud y seguridad– a deponer sus medidas de fuerza y retomar el diálogo a fin de restaurar el entorno a sus condiciones habituales en el más breve plazo posible.

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