El Papa Francisco  escuchó con mucho interés el testimonio de vida de una joven, que siendo niña fue acogida en este recinto.

Puerto Maldonado, 19 Enero 2018, (ANDINA).- El Papa Francisco al visitar el hogar El Principito, en Puerto Maldonado, región Madre de Dios, escuchó con mucho interés el testimonio de vida de una joven, que siendo niña fue acogida en este recinto luego de quedar huérfana.

Con mucha emoción ante la presencia del Santo Padre, Mirtha Higarita, de 24 años de edad, relató que hace 13 años perdió a sus padres y otros familiares cuando el auto que los llevaba de Puerto Maldonado a su pueblo de Iberia, en la provincia de Tahuamanu, cayó al río.

Nunca los podrá olvidar, dijo, pero pese a la falta que le hace sus progenitores y parientes, aprendió a sobresalir sin ellos.

La joven recordó que el 15 de agosto del 2005, detrás de llantos y tristeza, apareció una luz de esperanza: el hogar San Vicente ahora llamado El Principito o a cargo del padre Xavier Arbex de Morsier, donde recibió apoyo y amor al igual que otros chicos y chicas huérfanos o víctimas que en adelante formaron una nueva familia.

“A mis educadores y al padrecito (Xavier) por suplir el vacío que sentía. Gracias por el amor incondicional que nos hace sentir en casa hasta hoy”, enfatizó.

Mirtha también mencionó que actualmente reside en Tacna, donde está culminando la carrera de psicología, pues gracias a una beca otorgada por la Asociación Apronia comenzó a estudiar. Luego comenzó a vender zapatos y ahora hasta los exporta a chile. “Me va bien y puedo pagar mis estudios. Trabajo además en una empresa hotelera y estoy aprendiendo inglés”, comentó.

Dirigiéndose al Papa Francisco, la joven manifestó que el mensaje del Santo Padre sea una luz de esperanza y reflexión en cada uno de los peruanos para vencer toda adversidad y ser testigo de la bondad del Señor. “Gracias por su visita, lo queremos”, finalizó.

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