En el Perú, más de cinco millones de personas viven con hipertensión arterial y se estima que la mitad desconoce que la padece, lo que dificulta su detección y control oportunos.

Lima, 28 Setiembre 2026 (El Informante Perú).- Controlar la presión arterial es la medida más eficaz para prevenir eventos cardiovasculares, ya que la fuerza excesiva de la sangre daña progresivamente las arterias y sobrecarga la función del corazón. En el Perú, más de cinco millones de personas viven con hipertensión y se estima que la mitad desconoce que la padece. En este marco, la conmemoración del Día Mundial del Corazón se convierte en un llamado oportuno para promover el chequeo constante y el control médico, especialmente ante la hipertensión arterial que muestra una baja tasa de control en el país.

«Mantener la presión arterial bajo control es una de las medidas más importantes para cuidar la salud cardiovascular. La presión arterial mayor de 140/90 mm Hg medida en consultorio o mayor de 130/80 mm Hg en pacientes con riesgo cardiovascular elevado, como aquellos con diabetes, colesterol elevado, fumadores, función renal deprimida, establece el diagnóstico de hipertensión arterial. Esto aumenta la probabilidad de sufrir un infarto, un derrame cerebral, insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal y otras complicaciones que pueden generar discapacidad o poner en riesgo la vida», señala el Dr. Martín Salazar, cardiólogo y past presidente de la Sociedad Peruana de Hipertensión Arterial.

La hipertensión suele desarrollarse por la combinación de factores genéticos, la edad y hábitos como el consumo excesivo de sal, bajo consumo de potasio (presente en vegetales y frutas), el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo y el exceso de alcohol. Asimismo, enfermedades renales, la apnea del sueño o determinados medicamentos pueden elevar las cifras. A esto se suman errores frecuentes como una técnica incorrecta de medición, la falta de adherencia al tratamiento o la suspensión no indicada de los fármacos.

Si tras corregir estos aspectos el control sigue siendo insuficiente, el Dr. Salazar explica que puede estar frente a un caso de hipertensión resistente. Esta se define cuando la presión se mantiene elevada a pesar de recibir tres fármacos antihipertensivos de diferente mecanismo de acción a dosis óptimas. En estos casos, el especialista debe realizar un seguimiento riguroso con evaluaciones dentro y fuera de la consulta. A nivel mundial, afecta aproximadamente a uno de cada diez pacientes con hipertensión en tratamiento; la proporción alcanza el 22,9% entre quienes viven con enfermedad renal crónica y supera el 50 % en pacientes con trasplante renal.

Al igual que otras formas de hipertensión, la resistente puede presentarse sin manifestaciones evidentes. Sin embargo, puede complicarse con la aparición de dolor de cabeza intenso y persistente, visión borrosa, dolor en el pecho, falta de aire, mareos, náuseas o adormecimiento en la cara, los brazos o las piernas. La presencia de estas señales requiere atención médica inmediata.

¿Qué alternativas existen cuando la presión arterial no logra controlarse?

El Dr. Salazar señala que el manejo debe ser personalizado y combinar hábitos saludables con la optimización del tratamiento farmacológico. Si, después de confirmar el diagnóstico y corregir los factores que interfieren con el control, la presión continúa elevada, el equipo médico puede evaluar otras alternativas de acuerdo con las características clínicas, los riesgos y las preferencias de cada paciente:

– Ajuste y combinación de fármacos: el médico puede modificar las dosis o cambiar el esquema de antihipertensivos. El Dr. Salazar señala que en la mayoría de pacientes se requiere agregar un cuarto fármaco de diferente mecanismo de acción a los que viene recibiendo, los cuales deben tomarse de manera rigurosa y sin interrupciones.

– Procedimientos médicos avanzados: en casos específicos de hipertensión resistente, puede evaluarse la denervación renal. Este es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza un catéter especial para actuar sobre los nervios que rodean las arterias renales, fundamentales en la regulación de la presión arterial, con el objetivo de lograr una reducción sostenida como parte de un tratamiento integral.

«Un diagnóstico de hipertensión resistente no significa haber llegado a un límite sin salida. Afortunadamente, hoy disponemos en el Perú de avances tecnológicos que abren nuevas puertas para controlar la presión, devolverle la tranquilidad al paciente y proteger su corazón a largo plazo», concluye el Dr. Salazar.

¿Quiénes deberían medirse la presión y cómo hacerlo correctamente?

El Dr. Salazar recomienda que todas las personas deben conocer cuál es su valor de presión arterial, incluso si no presentan molestias. Para medirla no es necesario acudir a una consulta médica: pueden hacerlo en una posta, una farmacia o en casa con un tensiómetro digital de brazalete validado. Si la presión es óptima, menor de 120/80 mm Hg, una medición al año puede ser suficiente; si supera ese valor, conviene realizar controles más frecuentes y reforzar un estilo de vida saludable.

Para el diagnóstico en domicilio, el especialista sugiere realizar tres lecturas separadas por un minuto y registrar el promedio de las dos últimas, por la mañana y por la noche, durante siete días. Asimismo, advierte que un promedio de lecturas en domicilio mayor de 135/85 mm Hg requiere atención médica oportuna.