Proyecta superar las 20,000 visitas al cierre del año, señala jefe del área natural

Chiclayo, 8 Setiembre 2026.- El santuario histórico Bosque de Pómac, ubicado en la provincia de Ferreñafe, región Lambayeque y, uno de los escenarios donde la biodiversidad y el legado de la cultura Sicán se encuentran, recupera de manera progresiva su atractivo turístico y registra una creciente presencia de visitantes extranjeros, interesados, sobre todo, en el avistamiento de aves.

En el noveno mes del año, el área natural protegida registra alrededor de 15,000 visitantes y se encamina a superar los 20,000 al cierre de 2026, proyectó la jefa del santuario histórico Bósque de Pómac, Sirley Bernabé Orellano.

La cifra representa una recuperación importante frente a los años posteriores a la pandemia, cuando el flujo turístico se situó entre 10,000 y 12,000 visitantes, y fenómenos naturales como el ciclón Yaku y la emergencia sanitaria por el dengue.

“Estamos registrando un crecimiento cercano al 20% frente a los últimos años”, señaló Bernabé a la agencia Andina, quien destacó que el repunte no solo corresponde al turismo nacional, sino también a la llegada de viajeros extranjeros.

Europa vuelve a mirar a Pómac

Entre los principales mercados emisores de turistas que visitan el santuario histórico Bosque de Pómac figuran Italia, Francia, Alemania, Holanda y España, en Europa; además de turistas procedentes de Ecuador, Colombia, Brasil y Venezuela.

Uno de los segmentos que más dinamismo muestra es el turismo especializado de observación de aves, actividad que atrae a viajeros nacionales y extranjeros desde las primeras horas de la mañana para recorrer los diferentes ambientes del bosque en busca de especies emblemáticas.

Sin embargo, el atractivo de Pómac va mucho más allá de las aves. El santuario ofrece una experiencia que integra naturaleza, arqueología, historia y cultura, en medio de extensos bosques de algarrobo que protegen importantes vestigios arqueológicos asociados a la civilización Sicán.

Los visitantes pueden acceder a las diferentes rutas y los atractivos habilitados por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), como el Centro de Interpretación, el árbol milenario, la Ruta de la Cortarrama, la Ruta de las Aves, la Ruta del Río Viejo, la Ruta de la Golondrina de Tumbes, el mirador Las Salinas, la Casa Karl Weiss y el complejo de la cultura Sicán.

“Las aves no son el único atractivo. El Bosque de Pómac ofrece una experiencia que combina naturaleza, arqueología y cultura, en un paisaje dominado por antiguos algarrobos que resguardan vestigios de gran valor histórico”, destacó la funcionaria.

La recuperación del flujo turístico convierte al santuario en un activo estratégico para la reactivación turística de Lambayeque y del norte peruano, en especial en un escenario en que el país busca diversificar su oferta y atraer visitantes interesados en experiencias de naturaleza y patrimonio.

El otro desafío

Pero mientras el turismo vuelve a crecer, el Bosque de Pómac enfrenta otro desafío: proteger su patrimonio natural y arqueológico frente a la amenaza que representa el río La Leche ante la inminente presencia del fenómeno El Niño.

El cauce atraviesa el área del santuario aguas abajo y, durante episodios de lluvias intensas y eventuales crecidas, representa un riesgo para sectores próximos a importantes sitios arqueológicos. La preocupación cobra especial relevancia ante los escenarios climáticos que podrían generar nuevos eventos extremos.

Frente a esta situación se prepara una intervención articulada entre el Gobierno Regional de Lambayeque, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, mediante el Programa Subsectorial de Irrigaciones (PSI), y la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN).

“La ANIN está elaborando dos fichas técnicas para intervenir cuatro puntos críticos estratégicos identificados a lo largo del recorrido del río La Leche”, señaló.

A estas acciones se suma una intervención del Gobierno Regional de Lambayeque para ejecutar la protección de unos mil metros lineales (un kilómetro), mediante geobolsas, en el sector de la compuerta Sutton.

Otro punto prioritario es la bocatoma Huaca La Cruz, infraestructura que colapsó durante el ciclón Yaku y cuya intervención debe adecuarse al nuevo escenario. Para ello, el PSI elabora una ficha técnica destinada a ejecutar medidas inmediatas de protección.

Huaca El Oro requiere protección

La preocupación se concentra en la cercanía del río con áreas de alto valor arqueológico, entre ellas la huaca El Oro, vinculada al hallazgo del Señor de Sicán, uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes y representativos de la región Lambayeque.

Por ello, las autoridades esperan que las intervenciones hidráulicas no solo reduzcan el riesgo para la población y las áreas naturales, sino que también contemplen medidas de protección para las zonas arqueológicas ubicadas próximas al cauce.

“El cronograma contempla que los trabajos puedan comenzar durante setiembre y octubre, mientras el gobierno regional culmina la documentación técnica necesaria para poner en marcha su intervención”, dijo al remarcar que “lo más importante es la prevención”.

El desafío para Lambayeque es doble: consolidar la recuperación turística del Bosque de Pómac y, al mismo tiempo, garantizar que sus ecosistemas y vestigios arqueológicos permanezcan protegidos frente a las amenazas naturales. (ANDINA).