Un estudio de la USIL reveló además que el 89 % de las escuelas no cuenta con acceso gratuito a agua para consumo humano.

Lima, 04 Junio 2026 (El Informante Perú).- El 94 % de los quioscos ubicados dentro de escuelas del Cercado de Lima ofrece alimentos no saludables. Además, el 89 % de las instituciones educativas no brinda acceso gratuito a agua para consumo humano.

Estos hallazgos forman parte de la «Línea de Base sobre Entornos Alimentarios Escolares en el Cercado de Lima 2026», una investigación desarrollada por la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) en 45 instituciones educativas que reúnen a cerca de 17,000 estudiantes.

El estudio también identificó que, en los alrededores de los colegios, existen en promedio 14 bodegas y 23 vendedores ambulantes, donde predominan los productos ultraprocesados y la publicidad de alimentos de bajo valor nutricional.

Dentro de las escuelas predomina una oferta alimentaria mixta. Aunque el 55 % de los puntos de venta ofrece frutas, los productos procesados y ultraprocesados mantienen una presencia significativa.

Este escenario expone diariamente a niños, niñas y adolescentes a opciones poco saludables tanto dentro como fuera de las instituciones educativas, lo que dificulta la construcción de entornos que favorezcan una alimentación adecuada.

«Los entornos donde niños, niñas y adolescentes estudian y se desarrollan influyen de manera importante en sus hábitos alimentarios. Contar con evidencia local permite identificar oportunidades de mejora y orientar acciones coordinadas entre los sectores salud y educación, así como con los gobiernos locales», señaló Lorena Saavedra, investigadora principal del estudio.

La investigación advierte que la limitada disponibilidad de agua gratuita puede dificultar una hidratación adecuada y favorecer el consumo de bebidas azucaradas, asociadas con el desarrollo de sobrepeso y otros problemas de salud.

Asimismo, una mayor exposición a alimentos ultraprocesados puede contribuir a la adopción de hábitos alimentarios poco saludables y aumentar factores de riesgo relacionados con enfermedades no transmisibles, como la obesidad, la diabetes y la hipertensión.

Entre las principales recomendaciones figuran fortalecer la oferta saludable en las escuelas, ampliar el acceso gratuito a agua para consumo humano y reforzar la capacitación de los expendedores de alimentos.

Los investigadores también plantean fortalecer la educación alimentaria, mejorar los mecanismos de monitoreo y fiscalización de la normativa vigente y supervisar de manera más efectiva el entorno alimentario que rodea a las instituciones educativas.

«Las escuelas representan una oportunidad estratégica para prevenir problemas de salud desde edades tempranas. Contar con información local y herramientas validadas permitirá diseñar intervenciones más efectivas y evaluar su impacto en el tiempo», afirmó José Luis Guzmán Mallqui, director de la Carrera de Nutrición y Dietética de la USIL.

La investigación analizó la oferta alimentaria escolar, las acciones de educación nutricional, la publicidad de alimentos y las características del entorno comercial en un radio de 200 metros alrededor de cada colegio.

El estudio fue liderado por las docentes de la Carrera de Nutrición y Dietética de la USIL, Lorena Saavedra García, Kiomi Yabiku Soto y Jamee Guerra, quienes emplearon una herramienta validada para el contexto peruano.

Los resultados servirán como línea de base para monitorear la implementación de la Ley n.° 30021 y contribuirán al desarrollo de un instrumento que podrá utilizarse en futuras evaluaciones de entornos alimentarios escolares en el país.

La investigación se desarrolló en el marco de la iniciativa «Ciudades Saludables – Lima», impulsada por Fundación Lima en alianza con la Alianza de Ciudades Saludables, Bloomberg Philanthropies y Vital Strategies.

El proyecto contó con el apoyo de la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana, la UGEL n.° 03, la DIRIS Lima Centro y la Municipalidad Metropolitana de Lima para la ejecución del trabajo de campo.

La presentación de resultados reunió a representantes de los sectores salud y educación, gobiernos locales, academia y organismos internacionales como la OPS, Unicef y la FAO, además de autoridades de las instituciones educativas participantes.