A las críticas contra la ministra de la Mujer, Nancy Tolentino, por sus constantes viajes para eventos protocolares pese a la alta cifra de feminicidios, embarazos adolescentes y violencia en los hogares, se
suman ahora los reclamos del Sindicato Nacional de Trabajadores del Inabif (SintraInabif).

Lima, 21 Octubre 2023, (El Informante Perú).- Trabajadores de los Centros de Asistencia Residencial (CAR), Centros de Desarrollo Integral de la Familia (CEDIF) de Lima y algunas regiones llegaron hasta los exteriores del ministerio de la Mujer, para para reclamar por el maltrato que vienen sufriendo por parte de su misma institución, debido a los bajos sueldos que reciben.

“Nosotros somos los que vivimos día a día con las personas más vulnerables. Estamos 24×7 con niños, niñas, adolescentes, adultos mayores y personas con discapacidad que dependen de nuestros cuidados, pero el MIMP nos maltrata con los sueldos de hambre que recibimos”, dijo una trabajadora de un CAR de Ica.

Clody Guillén, secretario general del SintraInabif, dio a conocer que mientras que los sueldos de los CAS son los más bajos del estado, en la sede central se va la mayor parte del presupuesto de la institución, con remuneraciones que superan los 13 mil soles. Sin embargo, un tutor de los Centros de Asistencia Residencial (CAR) recibe 1,500 soles a pesar de la importante labor que realizan.

Los dirigentes del SintraInabif fueron recibidos por la ministra de la Mujer y sus asesores, quienes se comprometieron a elaborar una propuesta de mejora de sueldos para los trabajadores CAS de la institución a fin de que sea elevada al Ministerio de Economía para su aprobación.

Salud mental

Guillén hizo un llamado a priorizar la atención preventiva desde el Estado para atender los casos de los niños y jóvenes que requieren apoyo psicológico, a través de los los Centros de Desarrollo Integral de la Familia (Cedif).

“Vemos a diario que la violencia se apodera de los hogares y los colegios, y son los niños, niñas y adolescentes nuestra principal preocupación, ya que el Estado debe brindar espacios para darles soporte psicológico, pero esto no ocurre”.