Especialista recomienda tener cuidado con las dolencias que duren más de tres meses

Lima, 18 Octubre 2021, (ANDINA).- Muchas personas que tuvieron covid-19 cuentan que, a pesar de haber superado la enfermedad, les quedó como secuela dolores en las articulaciones, espalda, cabeza o brazos, molestias que continuaron afectando su salud y estado de ánimo.

Cuando las dolencias en el cuerpo duran más de tres meses se llaman dolores crónicos y generan cambios bioquímicos, inmunológicos y anatómicos que pueden alterar el sistema nervioso de la persona afectada, explicó el presidente de la Asociación Peruana para el Estudio del Dolor, Enrique Orrillo Leyva.

En diálogo con Salud y Bienestar de Andina canal online, el médico neurólogo señaló que el dolor crónico puede desencadenarse por una lesión o infección y muchas veces pasa desapercibido porque no se considera una enfermedad.

“Un dolor en general, de muela, oído o cabeza dura un determinado tiempo, pero cuando se extiende por más de tres meses puede trastornar las actividades cotidianas de una persona porque no puede lavarse, ni caminar, y hasta abandona su trabajo por incapacidad. El dolor crónico produce un trastorno severo en la calidad de vida de las personas”, comentó.

El hombre o mujer que lo sufre, no importa la edad, ve afectada su salud física y emocional. La alteración de la memoria, el insomnio, la disminución de la libido, la presencia de ansiedad o depresión, son algunos de los efectos.

“Su estado anímico se altera porque todos esos cambios llevan a la persona al sufrimiento”, precisó Orrillo Leyva.

Dolor crónico por covid-19

En el caso de covid-19, el dolor crónico se presenta por múltiples factores provocados por el ingreso, vía la nariz, del coronavirus al sistema nervioso; o a todo el organismo a través de la sangre. Por este medio, llegará al epitelio vascular, respiratorio, pulmonar o de los intestinos.

“En ese recorrido encontrará en su camino a las enzimas que regulan el sodio y el potasio, y por medio de sus espículas el coronavirus ingresará masivamente al cuerpo, y se reproducirán cien mil veces más”.

Es decir, si ingresan diez virus, la persona se infectará con un millón. Estos se dirigirán al sistema nervioso y generará dolor neuropático, que es el abanderado del dolor crónico y ha aumentado drásticamente en la pandemia.

“Quienes tienen diabetes sufren de polineuropatía diabética, sienten dolor al caminar y sufren al trasladarse, por eso ahora están peor”.

Ante esta situación, el presidente de la Asociación Peruana para el Estudio del Dolor recuerda a la población que este 17 de octubre es el Día de la Lucha contra el Dolor Crónico, y que lo más recomendable es estar alerta a los dolores que duran más de tres meses, y acudir a un especialista inmediatamente.

Reumatólogos, médicos internistas, neurólogos, geriatras, están en condiciones de indicar un tratamiento porque el dolor crónico es transversal a todas las especialidades médicas y a las personas, señaló Orrillo Leyva.

Por ejemplo, agregó, en América Latina, 3 de cada 10 personas tiene dolor crónico; 2 de cada 10 en Europa; y 5 de cada 10 en Estados Unidos. No en vano la Organización Mundial de la Salud determinó en el 2,001 que el dolor crónico era una enfermedad como la hipertensión, diabetes, asma y cáncer, acotó.

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