Lima, 03 Setiembre 2021, (ANDINA).- Probó suerte en la natación por unas semanas, pero se enamoró del Para taekwondo cuando descubrió en sus piernas un don escondido. A ese talento innato le sumó esfuerzo físico y una mejor plan de alimentación. Ahora, Angélica Espinoza ha ganado la medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 y le ha dado una gran satisfacción al país.

Además, a sus 23 años, Angélica Espinoza ya es tricampeona panamericana, medallista de oro en Lima 2019, y reconocida como la mejor mujer Para atleta de América por el Comité Paralímpico de las Américas (APC).

Esos logros fueron coronados ayer al consagrarse campeona paralímpica en parataekwondo y brindarle al Perú la primera medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 al derrotar en la final a la turca Meryem Cavdar, en la categoría 44-49 kilos.

Plan Tokio 2020

Se trata de una profesional a tiempo completo, que aprendió a ser exigente con sus descansos, entrenamientos y alimentación. Incluso, días antes de partir a Japón, entrenó a doble turno en el Polideportivo 2 de la Villa Deportiva Nacional (Videna), elevando su rendimiento al máximo, bajo el apoyo de un grupo de profesionales de la Federación Deportiva Peruana de Taekwondo.

Fue así como ha logrado combinar su velocidad y explosión para realizar dos patadas por segundo. Sumándose los giros de 360 grados que ahora aplica con gran facilidad y los saltos de hasta 42 centímetros que efectúa con el objetivo de contraatacar. Eso sí, también pulió su técnica de defensa, adquiriendo fuerza abdominal.

Cada movimiento de Angélica fue constantemente evaluado en el área de biomecánica de la Videna, por el especialista Ivan Basurto Zapata, para tener una mejor estadística del mejoramiento físico de la exponente nacional.

Estructura de puro músculo

Precisamente, esa exigencia se mezcló con las proteínas, carbohidratos y suplementos, sugeridos por un nutricionista de la Federación de Taekwondo. Dejar de comer menos el pan y el pollo a la brasa que tanto ama, fue un duro reto para Angélica Espinoza, en el marco de su preparación para los Juegos Paralímpicos, en las sedes administradas por el Proyecto Legado.

La Para taekwondista pasó de pesar 36 a 46 kilogramos y, actualmente, su porcentaje de grasa corporal es de apenas 9.2 %. Su cuerpo se parece a la de una fondista: estructurado de puro músculo.

“Me siento bastante bien, porque he mejorado mucho. Sin duda, es importante tener una preparación en la Videna de Lima. Es el único sitio donde puedo entrenar, tenemos todas las comodidades y el área de competencia es precisa: 8 metros de largo y 8 metros de ancho, es un octágono. Además, hay implementos, sumado al gimnasio”, afirmó días antes de viajar a Tokio.

Angélica, quien nació con una discapacidad física congénita, viene de ganar la medalla de oro en el Para Panamericano de Taekwondo 2021, desarrollado en México en junio. Días después, se consagró como la mejor del Asian Para Taekwondo Championships, palmarés que le permitió ubicarse en lo más alto de ranking mundial de Para Taekwondo, según recordó el Proyecto Legado Juegos Panamericanos y Parapanamericanos.

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