Los fuertes disturbios que se vienen presentando en los últimos días en Chile evidencian que el vecino país del sur está pagando el costo de su alta desigualdad social.

Lima, 25 Octubre 2019, (ANDINA).- Los fuertes disturbios que se vienen presentando en los últimos días en Chile evidencian que el vecino país del sur está pagando el costo de su alta desigualdad social, afirmó el presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), Humberto Martínez.

“Hace poco algunos directores de Capeco fuimos a Santiago a la feria de construcción. Pudimos conocer de primera mano una ciudad que parece Canadá o Europa, moderna, limpia, alucinante, envidiable. Pero esa ciudad a la que fuimos es la mitad nomás, la otra mitad es muy distinta”, apuntó mediante una columna.

“Con Alejandro Garland fuimos a visitar los proyectos de Estación Central y encontramos otro panorama, pasamos en 10 minutos de Europa a Latinoamérica; vimos un barrio con edificios tugurizados, gente pobre en las calles, basura regada, partes sin veredas”, agregó.

Dijo que esas mismas personas que se sienten marginadas, son las mismas que lee en los diarios que su país tiene el mismo PBI per cápita que Croacia o Hungría, pero que en aquellos países la gente vive mejor.

“Aparte de ese Chile que protesta, decenas de miles de delincuentes comunes, que muchos chilenos no se imaginaban que existían, están aprovechando el pánico para saquear de todo, como sucedió a los pocos días del terremoto del 2010”, apuntó.

En ese sentido, indicó que para el Perú esta debe ser una oportunidad de analizar bien lo que está sucediendo en Chile, “pues nuestro país viene detrás en muchos aspectos y muchos de los fenómenos económicos, políticos y sociales que allá suceden, al cabo de unos años se repiten de alguna manera”.

De otro lado, comentó que los sociólogos chilenos llevan décadas advirtiendo esos sucesos.

“Hace dos años que estuvimos en Santiago en el Encuentro Inmobiliario, tuvimos una genial exposición de Pablo Ortúzar, en el que habló de la forma tan desigual en el que había llegado el progreso a Chile y cómo esa era la gran tarea pendiente”, anotó.

“Aprendamos las lecciones señores, la gente no es feliz porque tiene TV Led de 50 pulgadas o zapatillas Nike de último modelo. Las personas tienen ilusiones y sueños y en eso nuestro país está mucho más avanzado que Chile”, agregó.

Explicó que en Chile para crecer y salir adelante en el país del sur los caminos son muy estrechos, casi reservados para gente de determinados colegios, universidades, barrios, clubes, círculos sociales.

“Sus bajos niveles de informalidad y la rigidez de su sistema han terminado por atrapar a la gente. Los chilenos promedio ya salieron hace rato de la pobreza, pero se han encontrado con un techo de cristal y no pueden subir más allá de Plaza Italia (el lugar al centro de la ciudad que define el inicio de los barrios ricos)”, enfatizó.

Desigualdad

En ese sentido, dijo que empresarios chilenos coinciden en el gran problema que significa la desigualdad y confirman también que los políticos no han entendido nada y llevan años de espaldas a los problemas reales del país.

“Chile, y pronto los demás países de Latinoamérica, requiere un nuevo contrato social, nuevas reglas para sostener la democracia”, subrayó.

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