La sensacional producción televisiva Juego de Tronos ostenta su cuarto premio Emmy como Mejor serie dramática, una de las obras más ganadoras de esa categoría.

Los Ángeles, EE.UU., 23 sep (Prensa Latina).- La sensacional producción televisiva Juego de Tronos ostenta su cuarto premio Emmy como Mejor serie dramática, un resultado que la pone a la altura de las obras más ganadoras de esa categoría.

Al conseguir anoche ese lauro, la célebre saga creada por David Benioff y D. B. Weiss a partir de los libros de George R.R. Martin se unió a una elite solo integrada hasta la fecha por El ala oeste, L. A. Law, Mad Men y Hill Street Blues, las únicas series que acumulan cuatro Emmys en el apartado más perseguido.

Juego de Tronos, que se despidió de la pequeña pantalla en mayo pasado con su octava y última temporada, se llevó en total 12 galardones en esta nueva edición de los premios de la televisión estadounidense, y acumula ahora más Emmys que cualquier otra serie dramática en la historia, 59 en total.

La serie convertida en un fenómeno cultural y que llevó a nuevos planos la producción televisiva acumuló en total 32 nominaciones este año, otro récord, 14 de las cuales correspondieron a lauros otorgados en el horario estelar de este domingo, incluidos 10 en actuación.

Aunque la mayoría de los principales intérpretes de la obra aspiraron a algún premio, el único vencedor en la ceremonia celebrada anoche en el Microsoft Theatre de Los Ángeles, California, fue el aclamado Peter Dinklage, quien alcanzó su cuarto Emmy como actor de reparto de serie dramática.

Gracias a los resultados de Juego de Tronos y de la reconocida como Mejor miniserie, Chernobyl, HB0 consiguió más premios que las demás cadenas televisivas, al sumar en total 34 estatuillas, y dejó en segundo lugar al servicio de transmisión de videos Netflix, con 27 premios.

Entre otros lauros, Netflix se llevó el de mejor película de televisión por la interactiva Black Mirror: Bandersnatch, pero se fue con las manos vacías en los otros galardones más importantes de la velada.

Por su parte, el servicio de videos Amazon Prime terminó con 15 estatuillas, muchas de ellas de alto perfil, gracias a éxito como los de Fleabag, la Mejor serie de comedia, y Phoebe Waller-Bridge, reconocida como Mejor actriz de comedia por su interpretación en esa misma obra.

En esa categoría, pero en la competencia masculina, el ganador fue Bill Hader (Barry), mientras que Jodie Comer (Killing Eve) y Billy Porter (Pose) se impusieron como mejor actriz y actor de serie dramática, respectivamente.

Julia Garner fue la mejor intérprete de reparto en una serie dramática por su desempeño en Ozark, en tanto Tony Shalhoub y Alex Borstein, ambos de La maravillosa señorita Maisel, merecieron los lauros como mejores actores secundarios de comedia.

En los otros premios de interpretación, Jharrel Jerome (Así nos ven) y Michelle Williams (Fosse/Verdon) fueron los reconocidos por miniserie; mientras Patricia Arquette y Ben Whishaw recibieron los galardones de actuación de reparto en ese mismo tipo de producción.

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