Con dos goles a favor y dos en contra, pero solo tres puntos en su casillero, Perú se despide del Mundial con la continuidad de Ricardo Gareca en el alero.

Lima, 27 de Junio, (ANDINA).- Con dos goles a favor y dos en contra, pero solo tres puntos en su casillero, Perú se despide del Mundial con la continuidad de Ricardo Gareca en el alero, aunque con la certeza de que la generación que ha impulsado está preparada para competir en el nivel máximo.

“La decisión tendrá que ver con un montón de cuestiones. Tomar el tiempo prudencial como para pensar, para enfriarse”, dijo el Tigre, cuya vinculación finalizaba al concluir el Mundial, el martes tras ganar 2-0 a Australia en Sochi, mientras el país y el seleccionado son un mismo clamor para que se quede.

En Rusia varios jugadores confirmaron el paso al frente que habían dado durante las eliminatorias sudamericanas. El planeta fútbol descubrió al grupo que llevó a Perú al Mundial tras 36 años y encadenó una racha de 15 partidos sin perder justo antes de la competición.

André Carrillo, la estrella

Ya se venía avisando antes del Mundial y sin duda ha sido el mejor de los incas en los tres partidos. Además se va de Rusia con el honor de haber marcado el primer gol de su selección en un Mundial en 40 años (1-0 ante Australia): una extraordinaria volea enganchando un pase de Paolo Guerrero.

Diez días antes, en la derrota 1-0 ante Dinamarca, el extremo derecho del Watford ya había castigado a la defensa nórdica. Solo sus errores en la toma de decisiones, ya fuera a la hora de tirar o de asistir, evitaron que resultara decisivo. Ante Francia (1-0) también fue el más entonado.

Carrillo, de 27 años, ha evidenciado que únicamente le frena una cierta tendencia a abrumarse en los metros finales. Consolidado en el fútbol europeo con un lustro en el Sporting de Lisboa (2011-2016) y una temporada posterior en el Benfica, donde logró el triplete nacional, el Mundial ha sido su mejor escaparate.

Flores y Cueva, confirmados

Sin el brillo de su compañero de ataque, Edison “Orejas” Flores y Christian Cueva también mostraron estar preparados para el primer plano.

Orejas, de 24 años y en las filas del Aalborg danés, es uno de los preferidos de la afición. En Rusia no se bajó de la titularidad, partiendo desde la izquierda, pero intercambiando posición con Carrillo y bajando para ayudar como volante.

Cueva, eje del ataque peruano, se va de Rusia con la sensación de que el penal que falló justo antes del descanso contra Dinamarca pudo cambiar el destino de su equipo.

Sus lágrimas son una de las imágenes de la Bicolor en el torneo, pero el mediapunta, de 27 años, del Sao Paulo, se mantuvo en el once y respondió con sólidas prestaciones. Aunque siempre se preguntará qué hubiera pasado de no lanzar el balón a las nubes.

“Hago un mea culpa, ese penal siempre se me va a quedar”, señaló el jugador el martes.

Aquino y Santamaría, las sorpresas

Sin protagonismo durante las eliminatorias, Pedro Aquino y Anderson Santamaría se han subido al tren durante el Mundial y demostraron que existe amplitud en el fondo del armario peruano.

Anderson Santamaría

El primero, que entró en el equipo por el golpe que sufrió en la cabeza Renato Tapia ante Dinamarca, impresionó contra Francia frente a referentes del centro del campo como Paul Pogba y N’Golo Kanté.

A sus 23 años, el nuevo jugador del club León estuvo a la altura y dispuso de un cañón con el exterior de su bota derecha que se fue a la madera y que significaba el empate para Perú.

Santamaría, de 26 años y perteneciente al Puebla, tuvo la oportunidad en el centro de la defensa por la lesión muscular del Mudo Rodríguez. Jugó 45 minutos ante Francia y no le tembló el pulso. Fue titular ante Australia y demostró de nuevo por qué en el fútbol mexicano le apodan la Muralla.

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