Lima, 10 de Marzo 2021, (ANDINA).– Gremio arrolló al equipo peruano Ayacucho FC por 6-1, una goleada histórica que deja a los brasileños prácticamente en la tercera ronda de la Copa Libertadores de América-2021.

El gol tempranero del defensa David Braz en el 3 fue seguido de las dianas de Ferreira en el 28, con regate incluido al portero, y de un triplete de Diego Souza (33, 41 y 85), el primero de penal, el otro con un potente zurdazo y el tercero de fantástica jugada individual. El joven Guilherme Azevedo cerró la gesta en el 78 con otro zurdazo.

El modesto Ayacucho FC nunca tuvo argumentos para contrariar la superioridad de tricolor gaúcho. En el 73, Nelhino Quina aprovechó un descuido defensivo para marcar el gol del honor de los Zorros del Desierto en su primer partido de Libertadores de toda su historia.

Partido de vuelta en Quito

La vuelta, el 16 de marzo, se disputará en Quito, porque el gobierno peruano prohibió el ingreso de gente desde Brasil debido a la nueva cepa del coronavirus en ese país.

El ganador se enfrentará en la tercera ronda, la última antes de la fase de grupos, al vencedor entre el chileno Unión Española y el ecuatoriano Independiente del Valle.

Con este resultado, Gremio igualó la mayor goleada de su historia en la Libertadores, el 6-1 que le endosó al venezolano Universidad de los Andes en 1984.

Al DT Renato Gaúcho, ganador en 2017 de la última de las tres Copas Libertadores del Gremio, se le disipó el mal sabor de boca que le dejó la derrota en la final de la Copa de Brasil ante el Palmeiras, cuya consecuencia más molesta fue que al tricolor se le esfumó el pase directo a la fase de grupos.

Sin lamentos, Gremio, que está en fase de reestructuración, hizo lo que tenía que hacer ante un rival frágil, que prácticamente no ofreció peligro, y con mucha menos historia.

Baño de goles y de juego

El juego fue ‘tricolor’ de principio a fin en el Arena do Gremio, articulado desde el sólido centro el campo, con la pareja Maicon-Matheus Henrique. Y, con las novedades del chileno César Pinares y el atacante Ferreira, que mareó mucho a la defensa.

El gol de Braz fue un presagio de lo que sería el partido, y sobre todo el primer tiempo, un baño de goles y de juego.

Fue una jugada de toque y habilidad, de equipo compenetrado, en la que el balón solo tocó el suelo cuando entró en el arco: Maicon quebró la línea defensiva con un pase picado a Pinares, quien sorteó también con un globo a Cavalloti para que Braz la agarrara al vuelo y la empujara al fondo de las mallas.

Más tarde, Pinares le dio una asistencia de oro desde el centro del campo a Ferreira para que se escapara, driblara al potero y anotara el segundo.

Los gaúchos volvieron del descanso con la misma presión, pero con menor fecundidad goleadora. Tras el gol testimonial de los peruanos, un equipo también en época de cambios y poco rodaje, y el 5-1 de Azevedo, Souza convirtió su triplete con el otro gran detalle técnico de la noche.

Recibió el balón en el medio del campo, y en una carrera vertical se deshizo de tres jugadores para batir al guardameta con un tiro picado.

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