La congresista Marisa Glave sostuvo que la decisión de 10 legisladores de dejar el Frente Amplio fue difícil, pero no podían seguir en un ambiente de chantaje y arbitrariedad.

Lima, 11 Julio 2017, (ANDINA).- La congresista del bloque Nuevo Perú Marisa Glave sostuvo que la decisión de 10 legisladores de dejar la bancada del Frente Amplio (FA) fue difícil, pero no podían seguir en un ambiente de chantaje, imposición y arbitrariedad.

Según explicó, hubo al menos tres cosas graves que jugaron a favor de la salida y formación del bloque, relacionadas con la organización del frente, el cambio del reglamento interno y la separación del congresista Richard Arce.

“Creíamos que, tras lo logrado en la campaña, los ciudadanos debían tener derechos plenos en el frente; pero no se aceptó, se planteó que la inscripción seguiría cerrada (a Tierra y Libertad). No pasamos a la institucionalización del frente”, declaró la legisladora en “TV Perú”.

Refirió, además, que se había acordado no expulsar ni sancionar a un miembro de la bancada si no se contaba con las tres cuartas partes de los votos; es decir, por lo menos 15, pero ello fue cambiado.

“Ese tipo de cosas no pueden permitirse, uno no puede trabajar con chantaje, imposición y arbitrariedad”, manifestó Glave, quien integra el nuevo bloque junto a otros nueve legisladores.

La parlamentaria aseguró que Nuevo Perú, movimiento político liderado por Verónika Mendoza, tendrá autonomía en el Congreso y trabajará con el objetivo de defender los derechos ciudadanos, y denunciar las irregularidades y la corrupción.

Dijo que si bien no podrán ser reconocidos como bancada ni presidir alguna comisión o integrar la Mesa Directiva, no perderán la función de legislar, fiscalizar y representar.

“Vamos a seguir funcionando como un bloque articulado, trabajaremos de manera directa con organizaciones sociales y la ciudadanía para tener voz en el Parlamento, cuyo objetivo sean las urgencias del país”, añadió Glave.

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