Especialista de la UTP recomienda iniciar el cuidado de la boca desde la aparición del primer diente y realizar la primera visita odontológica durante el primer año de vida.
Lima, 20 Octubre 2026 (El Informante Perú).- El cuidado de la salud bucal de los niños comienza desde los primeros meses de vida y requiere acompañamiento de los padres para establecer hábitos adecuados. Sin embargo, existen prácticas frecuentes que pueden afectar la salud dental de los menores, como no realizar una limpieza desde la aparición del primer diente, utilizar pastas dentales sin flúor o dejar que los niños se cepillen sin supervisión.
Vanessa Bermúdez García, directora académica de la carrera de Odontología de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), explica que “uno de los principales errores es considerar que los dientes de leche no requieren atención porque serán reemplazados. Desde que aparecen, hay que lavar, limpiar y agendar una cita con el odontopediatra”, señala.
Los dientes de leche sí importan
Aunque son temporales, los dientes de leche cumplen funciones importantes para el desarrollo de los niños. “Estos ayudan a guiar la salida de las piezas permanentes y conservan el espacio que necesitarán los dientes definitivos”, explica. Además, permiten una adecuada masticación y contribuyen al desarrollo del habla y la pronunciación, según la experta.
Por ello, Bermúdez recomienda comenzar la higiene bucal desde la aparición de la primera pieza dental, alrededor de los seis meses. “Entre los 6 meses y los 2 años, se debe utilizar un cepillo infantil de cabeza pequeña y cerdas muy suaves, acompañado de pasta dental en una cantidad equivalente a un grano de arroz”, indica.
Asimismo, entre los 3 y 6 años, los niños deben cepillarse al menos dos veces al día durante dos minutos. “En esta etapa, la cantidad de pasta dental aumenta hasta el tamaño de una arveja y debe utilizarse una con 1000 ppm de flúor”, señala. “Lo importante es crear el hábito y la limpieza en los niños”, afirma la especialista.
A partir de los 6 años, los menores pueden adquirir mayor autonomía durante el cepillado, aunque todavía necesitan la supervisión de un adulto para garantizar una técnica adecuada y respetar el tiempo necesario, según Bermúdez García. “En esta etapa se mantiene el uso de pasta dental con 1450 ppm de flúor”.
La prevención comienza antes del nacimiento
La primera consulta odontológica no debería esperar a la aparición de los dientes del bebé. Según la especialista, la orientación puede comenzar durante el embarazo, específicamente en el segundo trimestre, cuando los dientes del futuro bebé se encuentran en formación.
En esta etapa, el cuidado de la madre también es fundamental: “Las enfermedades de las encías, como la gingivitis y la periodontitis, pueden aumentar el riesgo de partos prematuros o bebés de bajo peso”. Además, la atención especializada permite orientar sobre la nutrición necesaria para la correcta mineralización de las piezas dentales y prevenir la transmisión de bacterias que producen caries.
“Cuidar la salud de la madre es el primer paso para garantizar la salud dental del futuro bebé”, destaca Bermúdez.
Atención a los hábitos cotidianos
La alimentación y determinadas rutinas también pueden favorecer la aparición de caries temprana. “El riesgo aumenta, por ejemplo, cuando un niño utiliza el biberón durante la noche o consume dulces antes de dormir sin realizar posteriormente una adecuada higiene bucal”, sostiene la directora académica de la carrera de Odontología de la UTP.
En el caso del chupón, la especialista precisa que este no está asociado directamente a la aparición de caries, salvo cuando se trata de un chupón que contiene alimentos con azúcar. Su uso, en cambio, está relacionado con la aparición de maloclusiones (alteración en la alineación de los dientes).
Finalmente, Bermúdez García resalta la importancia de no esperar a que aparezcan molestias o problemas dentales para acudir al especialista. “Las citas preventivas son más económicas, menos invasivas y generan una experiencia y hábito positivo en los niños”, concluye.