Especialistas recomiendan que el tiempo de ocio digital no supere las dos horas diarias en escolares y adolescente, entre 6 y 18 años.

Lima, 6 Julio 2026 (El Informante Perú).- Las vacaciones escolares representan un periodo de descanso y diversión para niños y adolescentes, por lo que se convierten también en una época de mayor exposición a celulares, tabletas, computadoras y videojuegos. Sin horarios definidos ni actividades planificadas, el uso excesivo de pantallas puede afectar el sueño, la salud física, el bienestar emocional y las relaciones familiares.

“Las pantallas no son el problema por sí mismas. El riesgo aparece cuando reemplazan actividades esenciales como el juego, el descanso o la convivencia con la familia y los amigos. El objetivo no es prohibir la tecnología, sino enseñar a utilizarla de forma equilibrada”, explica la Dra. María Elena Escuza, directora de la carrera de Psicología de la Universidad Norbert Wiener.

De acuerdo con la especialista, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Americana de Pediatría recomiendan que, en niños en edad escolar y adolescentes, el tiempo de ocio digital sea moderado y no interfiera con otras actividades fundamentales para su desarrollo. En menores de 2 años, se aconseja evitar el uso de pantallas, salvo videollamadas con familiares, mientras que entre los 2 y 5 años no debería superar una hora diaria de contenido educativo acompañado por un adulto.

En ese sentido, la psicóloga comparte cinco recomendaciones para promover un uso saludable de la tecnología durante las vacaciones:

– Establecer horarios: Definir tiempos y momentos específicos para utilizar dispositivos electrónicos ayuda a prevenir discusiones y favorece hábitos saludables.

– Promover actividades fuera del entorno digital: Juegos al aire libre, deportes, paseos, lectura, manualidades o juegos de mesa fortalecen el desarrollo físico, emocional y social.

– Dar el ejemplo en casa: Si los adultos limitan el uso de sus celulares durante los momentos familiares, es más probable que los hijos adopten esos hábitos.

– Observar señales de alerta: Irritabilidad al desconectarse, alteraciones del sueño, aislamiento social o dificultades para controlar el tiempo frente a las pantallas indican la necesidad de intervenir.

– Mantener una rutina equilibrada durante las vacaciones: Distribuir el día entre descanso, recreación, tiempo en familia y uso moderado de dispositivos.

La especialista advierte que un uso excesivo de pantallas también puede incrementar el riesgo de ansiedad y dificultades de concentración, además de reducir las oportunidades para desarrollar habilidades sociales.

«Las vacaciones son una oportunidad para fortalecer los vínculos y favorecer experiencias que contribuyan al desarrollo emocional. Cuando existe un equilibrio entre la tecnología, el juego, el descanso y la convivencia, los niños y adolescentes regresan a clases con mejores herramientas para afrontar los retos escolares y sociales», concluye la especialista de la Universidad Norbert Wiener.