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Edición Nº 3889 - Abril 2014
ÓSCAR VALDÉS: ¿DEBE RENUNCIAR EL PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS?
Por: Oswaldo Carpio Villegas
Presidente Ollanta Humala el día de la juramentación de Óscar Valdés como presidente del Consejo de Ministros.

Lima, 08 Julio 2012, (Especial para El Informante Perú).- La pregunta puede formularse de otra manera: ¿La renuncia de Óscar Valdés, permitirá nivelar el camino para que se abra el diálogo y se resuelvan los conflictos políticos y sociales en algunas Regiones del país? ¿Es Óscar Valdés y el Consejo de Ministros la causa de la falta de diálogo en Cajamarca? ¿Se resolvería el conflicto político en Cajamarca, con la minera Xstrata en Espinar,  las huelgas dirigidas por los terroristas del MOVADEF en Ayacucho, Abancay, Puno, Cusco y otras regiones del Perú? ¿Si renuncia el Presidente del Consejo de Ministros Gregorio Santos del Partido Comunista del Perú-Patria Roja, Wilfredo Saavedra del MRTA y Marco Arana de Justicia y Libertad estarán dispuestos a dialogar?

Algunos ingenuos o malintencionados piden que Óscar Valdés renuncie o que Ollanta Humala lo cambie porque él sería el obstáculo que no permite un acuerdo en Cajamarca.  En otras palabras, si sale Valdés los problemas se resolverán. O hay mala intención o hay ingenuidad en el pedido de la salida del actual presidente del Consejo de Ministros. Las consecuencias prácticas en este caso son las mismas.

Lo primero que hay que recordar es que existe un cronograma de “lucha y movilizaciones” aprobado por la Asamblea de Frentes de Defensa de los Intereses del Pueblo (FEDIP) tanto en el Callao como en Arequipa, cronograma que señala un camino de confrontación en  regiones, provincias, distritos, ciudades y pueblos con el que se pretende hacer que los conflictos coincidan, se encabalguen, se fortalezcan y creen una situación de zozobra en todo el Perú, que aísle al Gobierno y a su Gabinete y que lo obligue a aceptar las propuestas del FEDIP. Este cronograma se ha cumplido durante los meses de abril, mayo y junio. Ahora vienen las movilizaciones de julio que tienen como objetivo que Ollanta Humala tome la decisión de sacar a Valdés por “incompetente” porque no ha “resuelto los conflictos sociales”. Ese es el objetivo de Gregorio Santos-Patria Roja, Wilfredo Saavedra-MRTA y Marco Arana-Justicia y Libertad.

En el mes de julio se vienen nuevas movilizaciones esta vez convocadas por la CGTP que incluso lanzó el globo de ensayo de un “Paro Nacional” el 19 de julio para terminar con el Gabinete Valdés. Obviamente el objetivo no es Valdés. El objetivo táctico es debilitar al Gobierno de Ollanta Humala, colocar un Presidente del Consejo de Ministros blandengue, manipulable, manejable de acuerdo a los intereses de los dinosaurios políticos de la izquierda marxista-leninista y seguir acumulando fuerzas en el objetivo estratégico: Asamblea Constituyente y un nueva Constitución Política. Esta es la estrategia del ALBA para imponer gobiernos alienados con Cuba y Venezuela.

Lo que se esconde es que una Asamblea Constituyente solo se puede lograr con un Gobierno Provisional. Eso implica la caída del Gobierno de Ollanta Humala, que en el esquema estratégico ya cumplió su papel de abrir las puertas a los maximalistas pues Ollanta Humala es considerado un minimalista, un reformista, un conciliador con “el imperio” y la “oligarquía minera”. Lo que se oculta cuando se pide la Asamblea Constituyente y una nueva Constitución política es el Gobierno Provisional, que es la pieza clave en la estrategia pues si lo dijeran se pondría al descubierto el objetivo estratégico: el derrocamiento de Ollanta Humala por la movilización y acción violenta “de las masas”.  Por ello, hacen creer que lo que buscan es una “candidatura de izquierda”.  Ese es el objetivo menor. El mayor es que la táctica de la salida de Óscar Valdés los fortalezca y genere las condiciones para el objetivo mayor: Congreso Constituyente, nueva Constitución… Gobierno Provisional.

En las próximas semanas se vienen nuevas movilizaciones en todo el país. Se agudizarán los conflictos en el Sur, se manipulará a los profesores del SUTEP en un doble lenguaje. Cualquier problema será bueno para ampliarlo, que rebote en los medios de comunicación  y que ofrezca la imagen de incertidumbre, conflicto, agitación.  Por un lado en su derrota hablan de negociación (en realidad que “los escuchen”) y, por otro lado, movilización. Por un lado acción violenta en las calles, por otro lado, llamado al diálogo previa salida de Óscar Valdés.

El pedido de salida de Óscar Valdés del Consejo de Ministros por algunos “comentaristas” políticos es parte del juego de Patria Roja, MRTA, Justicia y Libertad y los pequeños partidos políticos que buscan recuperar posiciones perdidas a los cuales se suma MOVADEF-SL con su propia agenda.  ¿Por qué algunos comentaristas políticos le hacen coro a los extremistas? Algunos dirán que es por mala consciencia por su pasado fujimorista. Otros podrían decir que lo hacen porque creen que eso fortalecería a un gobierno de “izquierda”, posición que recién han descubierto en el inicio del otoño de sus vidas y que les permite sin ningún esfuerzo estar en “la posición correcta”. Pero la respuesta no es esa. En realidad, ellos comparten un concepto de fondo: una democracia débil, frágil, una democracia “hippie”, en la que ellos se sienten reflejados, se sienten en su nueva posición de “izquierda” que contrasta con su posición pragmática más juvenil durante su larga colaboración con el gobierno de Alberto Fujimori-Montesinos y en sus campañas electorales como la municipal de 1998 en la que trabajaron en apoyo de Juan Carlos Hurtado Miller de Vamos Vecino.

En esta idea de democracia débil, tonta, “dialogante” con el ultra-izquierdismo destructivo, los que demandan la salida de Valdés son los “compañeros de ruta”, los que siempre el comunismo usó para acumular fuerzas, saludarlos como democráticos, luchadores, “independientes” y “neutrales y objetivos”, rendirles homenajes y luego abandonarlos como enseña la historia.  Esta mutua utilización no es nueva en el drama humano del último siglo, que está empedrado de “colaboradores” muy eficaces o tontos útiles de la ultraizquierda.

La salida de Óscar Valdés del gabinete sería un triunfo táctico de Patria Roja-MRTA-Tierra y Libertad-MOVADEF que comparten objetivos en este momento.

Óscar Valdés debe mantenerse en la Presidencia del Consejo de Ministros. La política de diálogo debe mantenerse con los que quieren dialogar, aislando a los recalcitrantes. Pero el diálogo debe hacerse dentro de la Constitución y las leyes, respetando el orden interno y el orden público. Por ello, el Estado de Emergencia debe mantenerse y ampliarse si es necesario en algunas provincias. No puede haber precondiciones para el diálogo. El que tiene vocación por conversar, expresar sus puntos de vista  y escuchar los argumentos diferentes, es un demócrata. El que pretende que lo escuchen sin escuchar es un totalitario, un lobo disfrazo de oveja. No seamos tontos. No les demos una victoria a los lobos. Los tontos útiles siempre han existido en la historia. Hay que hacerles poco caso. Valdés debe mantenerse en el Gobierno de Ollanta Humala.

(*) Analista político.

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