La lesión a última hora del centrocampista Paolo Hurtado ha abierto las puertas para que regrese a la selección peruana Josepmir Ballón.

Lima, 11 Junio 2019, (ANDINA).- La lesión a última hora del centrocampista Paolo Hurtado ha abierto las puertas para que regrese a la selección peruana Josepmir Ballón, un bombero que ha acudido a la llamada para sofocar los conatos de incendio que han aparecido tras la derrota del domingo por 0-3 ante Colombia.

La convocatoria de Ballón, quien además de futbolista está graduado como bombero voluntario, es un cambio que busca reforzar la contención del juego rival en la línea medular de Perú, uno de sus flancos hasta ahora más débiles para afrontar esta Copa América.

Ballón, de 31 años, llevaba más de tres años sin jugar con la selección, pero su perfil se ha visto necesario para completar el equipo después del juego exhibido en los dos últimos partidos ante Costa Rica, con triunfo por 1-0, y frente a Colombia.

La lamentable lesión de Hurtado, que padeció una fractura en el quinto metatarsiano, fue la oportunidad aprovechada por Gareca para restar un poco de creatividad en el juego ofensivo para asegurar músculo y experiencia en el centro del campo.

Además de Hurtado, en la lista ya hay otros tres futbolistas de un perfil similar como son Christian Cueva, Christofer Gonzáles e incluso Edison Flores, jugadores con una clara proyección ofensiva de la línea de tres cuartos en adelante para acompañar en el ataque a Jefferson Farfán y Paolo Guerrero.

Sin embargo, Perú solo tenía tres hombres para las dos posiciones del centro del campo, con Yoshimar Yotún y Renato Tapia como titulares fijos y en el banquillo el joven Jesús Pretell, de 20 años, que debutó con la selección en el amistoso con Colombia.

La prueba que hizo Gareca de situar a Edison Flores en el lugar de Yotún tampoco resultó del todo satisfactoria y evidenció que la baja del lesionado Pedro Aquino, principal sustituto de Tapia y el mismo Yotún, podía pasar una factura muy cara a Perú durante el torneo, por lo que Gareca optó por llamar a Ballón.

El centrocampista que milita actualmente en la chilena Universidad de Concepción jugó su último partido con la selección peruana en marzo de 2016, cuando la Blanquirroja empató 2-2 en Lima con Venezuela en las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018.

Precisamente Ballón tendrá ahora la oportunidad de volverse a enfundar la camiseta blanquirroja contra Venezuela, primer rival de Perú en la Copa América, a quien enfrentará en Porto Alegre este sábado 15 de junio.

La convocatoria de Ballón por delante de otras opciones como Wilder Cartagena está directamente relacionada con las palabras expresadas en la única conferencia de prensa que ofreció antes de viajar a Brasil.

Zona de confort

En esa comparecencia, el argentino destacó el valor que le da a los jugadores que apuestan por salir de su zona de confort en el fútbol peruano y van a otros países a adaptarse a otras costumbres y otro estilo de juego, frente a aquellos que prefieren regresar a Perú a las primeras de cambio cuando ven que no juegan en el extranjero.

Ese es el caso de Ballón, que a principios de año salió por la puerta de atrás del Sporting Cristal rumbo a la Universidad de Concepción, donde ha cuajado una buena primera mitad de año que le ha servido para ganarse un puesto en la selección que tenía perdido desde hace más de tres años.

En el caso opuesto está Cartagena, que tras no cuajar en el Veracruz mexicano prefirió regresar al Alianza Lima, donde al igual que el equipo blanquiazul, su trayectoria en estos primeros seis meses del año ha sido muy irregular.

Para Gareca, un jugador que vuelve a su patria tras no consolidarse en el extranjero es un doble punto negativo porque además cierra las puertas a los jóvenes futbolistas que deberían ocupar el sitio de los que salen a otras ligas.

Nuevamente Ballón es el ejemplo de ello, pues su salida de Sporting Cristal ha permitido que esta temporada irrumpa Pretell, quien también está convocado para la Copa América.

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