Los sismos ocurridos en Puno, hace una semana en Loreto y 11 años antes en Pisco (Ica) tienen en común su elevada magnitud: 7.0, 7.7 y 7.9, respectivamente.

Lima, 01 de Marzo 2019, (ANDINA).- Los sismos ocurridos en Puno, hace una semana en Loreto y 11 años antes en Pisco (Ica) tienen en común su elevada magnitud: 7.0, 7.7 y 7.9, respectivamente; sin embargo, los daños ocasionados en la población han sido tremendamente diferentes.

El de Pisco dejó 596 muertos y más de 76,000 viviendas destruidas e inhabitables; mientras que los más recientes en Loreto y Puno apenas causaron afectación en algunas pocas casas en el primer caso y deslizamiento de piedras en el segundo. ¿A qué se debe la diferencia?

El presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú (GP), Hernando Tavera, explicó a la Agencia Andina que la razón se encuentra en la profundidad del epicentro. En el caso de Pisco (año 2007), la profundidad del terremoto fue de 39 kilómetros, pero en Loreto fue de 113 kilómetros y hoy en Puno el epicentro se localizó a 270 kilómetros.

«Cuando la profundidad del sismo es mayor, el nivel de sacudimiento del suelo es menor y por lo tanto el daño a la población también es menor», explicó Tavera. Recordó que en el caso de Loreto y Puno hay una menor población con respecto a la Costa, Ica por ejemplo.

Pero otra razón importante que repercute en el daño a la población, recordó Tavera, son las construcciones mal hechas o débiles y la calidad de los suelos sobre los cuales se han edificado.

Sismos

«Al final el sismo no es el problema, sino cómo han sido construidas las viviendas y dónde fueron levantadas. Si hubiesen viviendas con material inestable y pircas (piedras colocadas sobre piedras), también habría destrucción aunque el sismo haya tenido mucha profundidad».

La zona costera del Perú presenta mayor peligro porque hay más áreas urbanas y los sismos se dan con mayor frecuencia, a diferencia de la Sierra y la Selva, donde ocurren menos.

Tavera advirtió, además, que en la zona andina y en la Amazonía los sismos siempre se producen a profundidades intermedias, es decir entre 100 y 300 kilómetros.

«Esto se debe a que cuando choca la placa de Nasca con la placa Continental, la primera -que es más débil- se introduce por debajo del continente. Este proceso, en la zona sur del Perú, alcanza a tener profundidades de hasta 350 kilómetros. Hay fuerzas que jalan y estiran las placas y en ese proceso se producen rupturas y grietas, eso es lo que generan los sismos».

El experto del IGP reiteró que el Perú, y sobre todo la Costa, se encuentra en zona sísmica, y advirtió que a medida que pasan los años se incrementa el «silencio sísmico», por lo que la población debe estar permanentemente preparada y sobre todo, insistió, construir casas seguras.

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